Dr. Fernando RoseroDr. Rosero

La primera consulta conmigo, el Dr. Fernando Rosero Mera, médico y sexólogo clínico, dura entre 45 y 60 minutos y empieza como una conversación, en mi consultorio de la Clínica de Marly en Bogotá o a distancia. No realizo exploración física íntima. Al final te doy mis impresiones iniciales y, si procede, te propongo un plan que se pacta contigo.

Cómo funciona, paso a paso

01

Escribes por WhatsApp

Un mensaje basta. No te pido que expliques el motivo ni que uses términos clínicos.

02

Hablamos en consulta

Empieza como una conversación. Me cuentas qué te trae, a tu ritmo, y yo te guío con preguntas abiertas. Si te bloqueas, no pasa nada.

03

Sales con un plan

Te llevas mis impresiones iniciales y, si procede, un plan de ruta pactado contigo.

Buscar en Google «sexólogo» ya es un acto de valentía

Llamar o escribir para pedir cita requiere superar una barrera que muchas veces nos han inculcado desde la infancia: la de que el sexo no se habla, y menos con un desconocido.

Como médico y sexólogo clínico, sé que quien llega por primera vez suele hacerlo con una mezcla de emociones. Vergüenza, miedo a ser juzgado, miedo a no saber cómo explicar «eso» que le pasa. Y también esperanza. Voy a contarte exactamente cómo transcurre una primera visita conmigo, para que esa mezcla sea mayoritariamente esperanza y, sobre todo, confianza.

Esta página existe para quien todavía no está listo para escribir. Léela con calma. No tienes que decidir nada mientras la lees.

Antes de la consulta: no te voy a pedir que me cuentes tu problema

Cuando decides contactarme no te voy a pedir que me cuentes tu problema en detalle. Simplemente acordamos una fecha y te informo de los aspectos prácticos: duración, honorarios y modalidad, presencial o a distancia.

Lo que traes se cuenta en la consulta, con tiempo y sin público.

El espacio: no hay camillas a la vista

Al llegar, o al conectarte, vas a encontrar un entorno tranquilo, neutro y confidencial. No hay camillas de exploración a la vista ni un ambiente hospitalario frío. Mi consultorio está pensado para que te sientas seguro, como una sala de estar profesional, donde se puede hablar sin prisas.

Cómo empieza: la anamnesis sexológica

La consulta empieza como una conversación. No te acuesto en un diván ni te paso un test de cien preguntas. Te invito a que me cuentes qué te trae por aquí, con total libertad y a tu ritmo. Mi trabajo es guiarte con preguntas abiertas y respetuosas que van dibujando un mapa de lo que sucede.

Te voy a preguntar sobre cinco frentes:

  1. Motivo de consulta. Qué te pasa concretamente y desde cuándo ocurre.
  2. Historia médica y quirúrgica. Enfermedades, cirugías, medicación actual, hábitos tóxicos y sueño. Aquí aparece más de una vez la causa real, porque un fármaco de uso cotidiano puede ser el responsable silencioso de un síntoma sexual.
  3. Historia psicosexual. Primeras experiencias, educación sexual recibida, vivencias previas de placer o de dolor.
  4. Dinámica de pareja, si la hay, y cómo está impactando el problema.
  5. Factores de estrés, estado anímico y autopercepción corporal.

No espero que lo tengas todo organizado ni que uses términos clínicos. Si te bloqueas, no pasa nada: reformulo la pregunta o simplemente respeto el silencio. En mi consulta cualquier vivencia sexual se trata con respeto y naturalidad, así que no hay nada que tengas que suavizar para que yo lo escuche.

¿Hay exploración física en la primera consulta?

No. No realizo exploración física íntima en la primera consulta, y en la inmensa mayoría de los casos tampoco es necesaria después. Esta es una de las preguntas que más ansiedad genera, sobre todo en vaginismo, dolor en las relaciones y disfunción eréctil.

Si en algún momento del proceso, por indicios clínicos concretos, considerara que una exploración pudiera ser útil, se hablaría contigo con antelación, se explicaría el procedimiento completo y se solicitaría tu consentimiento explícito. Nunca se hace nada sin que lo entiendas y lo decidas.

Además, para algunas pruebas prefiero derivarte a ginecología o a urología de confianza, de modo que mi consulta siga siendo exclusivamente un lugar de palabra y terapia.

El cierre: qué te llevas de la primera sesión

No te vas a ir a casa con más dudas de las que traías. Al final de la primera sesión te ofrezco mis impresiones iniciales y, si procede, te propongo una estrategia de trabajo: más sesiones, interconsultas o pruebas complementarias. El plan se pacta contigo, no hay protocolos cerrados.

Muchas personas salen aliviadas solo por haberle puesto nombre y contexto a lo que les pasa, y por haber sido escuchadas sin un gesto de sorpresa ni de rechazo.

Si quieres el detalle de las modalidades, está en cómo trabajo.

Preguntas frecuentes sobre la primera consulta

Estas son las dudas que suelen frenar a alguien antes de agendar. Ninguna hay que resolverla por escrito para poder venir.

¿Cómo es la primera consulta con un sexólogo?

Empieza como una conversación. Dura entre 45 y 60 minutos, y se hace en el consultorio o a distancia. Consiste en una historia clínica sexológica guiada con preguntas abiertas: el motivo de consulta, la historia médica, la historia psicosexual, la pareja y el estrés. No realizo exploración física íntima. Al final recibes impresiones iniciales y una propuesta de plan que se acuerda contigo.

¿Hay exploración física en la primera consulta de sexología?

No. No realizo exploración física íntima en la primera consulta y en la inmensa mayoría de los casos tampoco es necesaria después. En el caso excepcional de que un indicio clínico la hiciera útil, solo se haría con tu consentimiento explícito y después de explicarte el procedimiento completo.

¿Cuánto dura la primera consulta de sexología?

Alrededor de 45 a 60 minutos. Ese tiempo permite recorrer sin prisas el motivo de consulta, los antecedentes médicos y la medicación, la historia psicosexual, la dinámica de pareja y el estado anímico.

¿Qué preguntas hace un sexólogo en la primera consulta?

Pregunto por cinco frentes:

  • Qué te ocurre y desde cuándo.
  • Tu historia médica, quirúrgica y la medicación que tomas.
  • Tu historia psicosexual, incluidas las primeras experiencias y la educación sexual que recibiste.
  • Tu dinámica de pareja, si la hay.
  • Tus factores de estrés, tu ánimo y la percepción de tu propio cuerpo.

Son preguntas abiertas, no un cuestionario cerrado.

¿Tengo que explicar mi problema por escrito para pedir cita?

No. Para agendar solo acordamos una fecha y te informo duración, honorarios y modalidad. No te pido que me cuentes el problema en detalle ni que uses términos clínicos. Lo demás se habla en la consulta, con tiempo.

Me da vergüenza. ¿Se me va a notar?

Probablemente sí, y no importa. Quien llega por primera vez a mi consulta suele llegar con vergüenza, con miedo a ser juzgado o sin saber cómo nombrar lo que le pasa. No estás solo, ni sola. Dar el paso ya rompe el aislamiento y desafía la vergüenza, y eso es en sí mismo parte del cambio.

¿Puedo ir con mi pareja?

Atiendo tanto a personas solas como a parejas. En eyaculación precoz suelo incluir a la pareja en el proceso, para que deje de sentirse juez y pase a ser aliada.

¿La consulta se puede hacer a distancia?

Atiendo presencialmente en la Clínica de Marly, en Bogotá, y también a distancia.

Por dónde seguir

Si quieres, hablamos

Si una parte de ti sabe que necesita ayuda con lo que le pasa, pero el miedo le frena, espero que estas palabras te hayan acercado un poco más a la decisión.

Cuando quieras, escribir por WhatsApp es suficiente. Te escucho con atención y respeto. Empieza con un simple hola.

Escrito por el Dr. Fernando Rosero Mera, médico y sexólogo clínico. Formado en Sexología Clínica y Salud Sexual en la Universidad de Barcelona. Consulta en la Clínica de Marly, Bogotá.

Publicado el 26 de agosto de 2026.

Este contenido es divulgación clínica y no reemplaza una consulta médica. Si tienes una dificultad sexual persistente, consulta con un profesional de la salud que pueda evaluarte.

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