
Salud sexual femenina: deseo, vaginismo, dolor y orgasmo
En salud sexual femenina atiendo cinco motivos de consulta: la disminución del deseo, el vaginismo, el dolor en las relaciones sexuales, las dificultades con el orgasmo y los cambios sexuales de la menopausia. Soy el Dr. Fernando Rosero Mera, médico y sexólogo clínico, y atiendo en la Clínica de Marly, en Bogotá, y también a distancia, con una mirada biopsicosocial.
Muchas mujeres llegan contando que duele cuando intentan tener relaciones. Y que llevan años escuchando que se relajen, que usen más lubricante, que se tomen una copa de vino, o que es cosa de su cabeza. Otras llegan diciendo que ya no tienen ganas y que no entienden por qué, porque quieren a su pareja.
Si te reconoces en alguna de las dos situaciones, quiero decirte algo antes de cualquier explicación. Lo que te pasa tiene nombre clínico, tiene causas que se pueden estudiar y no es una falla tuya. Y no hace falta que llegues con todo organizado ni que uses términos clínicos para pedir una cita.
Empieza por lo que te está pasando, no por el nombre técnico
Estas son las cinco cosas que atiendo en salud sexual femenina. Cada una tiene su propia página, donde explico qué es, por qué ocurre, lo que no es y cómo la abordo paso a paso.
Vaginismo
. La musculatura del suelo pélvico se contrae de forma involuntaria y la penetración duele o simplemente no ocurre, aunque haya deseo.
Dolor en las relaciones sexuales
. Dispareunia superficial o profunda. Detrás puede haber vulvodinia, hipertonía del suelo pélvico, endometriosis o síndrome genitourinario de la menopausia, y cada una se trata distinto.
Deseo sexual bajo
. La pérdida de deseo en relaciones estables es, probablemente, el motivo de consulta más frecuente que veo, y el que más componentes tiene a la vez: hormonales, farmacológicos, relacionales y psicológicos.
Dificultades con el orgasmo
. Dificultad para llegar al orgasmo, orgasmo que cambió de intensidad o que desapareció.
Sexualidad en la menopausia
. Sequedad, ardor, dolor al roce y cambios en el deseo desde la perimenopausia, que tienen tratamiento médico y no son solo falta de lubricante.

El dolor no es normal, y la sequedad no tiene por qué ser un destino
El dolor durante las relaciones sexuales no es normal, no es tu culpa y no tienes por qué resignarte a vivir con él. La dispareunia es un síntoma, no una enfermedad, y detrás hay causas identificables que van mucho más allá de la clásica falta de excitación. Cuando hay síndrome genitourinario de la menopausia, por ejemplo, no es falta de lubricante: es una alteración estructural que tiene tratamiento médico eficaz.
Un buen lubricante ayuda, y no tengo nada contra él. Lo que no acepto es que sea la única respuesta que una mujer recibe después de años consultando. Limitarse a eso es pasar por alto la patología de base.
La sexualidad no caduca en la menopausia
A muchas mujeres les llega el mensaje implícito de que su sexualidad ya se acabó, y eso, sencillamente, no es cierto. La caída de estrógenos adelgaza la mucosa vaginal, reduce la elasticidad y la lubricación y eleva el pH, y eso produce ardor y dolor al roce. Es el síndrome genitourinario de la menopausia, tiene nombre y tiene tratamiento.
Hay algo más que veo en consulta: cuando la urgencia biológica desaparece, muchas mujeres descubren una sexualidad más elegida y más auténtica. No es el fin de la vida sexual, es una transición.
El dolor y el vaginismo en mi consulta
El dolor en las relaciones sexuales y el vaginismo son cuadros que se resuelven despacio, con varios profesionales trabajando a la vez.
En la práctica eso significa un plan que integra medicina, fisioterapia de suelo pélvico y sexología clínica. Incluye interconsulta a ginecología o a unidad del dolor cuando el caso lo pide. Y una técnica combinada para el vaginismo que vengo desarrollando y aplicando desde hace cuatro o cinco años.
La sexualidad femenina no es un tema menor
La salud sexual femenina es un tema prioritario dentro de la calidad de vida, y no un tema menor, aunque muchas veces se piense lo contrario. Lo trato como tal. Y hay una consecuencia concreta de tratarlo como menor: el retraso diagnóstico. En la endometriosis, por ejemplo, ese retraso es dramático y se mide en años, a veces en décadas, mientras el dolor durante las relaciones sigue sin recibir un diagnóstico diferencial.
Hice, con Sexlab de la Universidad Konrad Lorenz, un estudio de validez y confiabilidad del FSFI, el índice de función sexual femenina, en población colombiana, hoy pendiente de publicación.
¿Cómo es la consulta y me van a revisar?
La primera consulta dura entre 45 y 60 minutos, empieza como una conversación y no realizo exploración física íntima. Te invito a contarme qué te trae, a tu ritmo, y yo te guío con preguntas abiertas y respetuosas que van dibujando un mapa de lo que sucede. Si te bloqueas, no pasa nada.
Si en algún momento del proceso un indicio clínico hiciera útil una exploración, se habla contigo antes, se explica el procedimiento completo y se pide tu consentimiento explícito. Nunca se hace nada sin que lo entiendas y lo decidas. Para algunas pruebas prefiero derivarte a ginecología, de modo que mi consulta siga siendo un lugar de palabra y terapia.
Atiendo presencialmente en la Clínica de Marly, en Bogotá, y también a distancia. Puedes venir sola o en pareja. Cómo transcurre la cita está contado en cómo es la primera consulta, y las dudas de proceso y privacidad están en preguntas frecuentes.
¿A quién acudo en Bogotá por vaginismo, dolor o falta de deseo?
En Bogotá te atiende el Dr. Fernando Rosero Mera, médico y sexólogo clínico. Soy médico cirujano de la Universidad de La Sabana desde 2002 y me formé en Sexología Clínica y Salud Sexual en la Universidad de Barcelona en 2012. Tengo consulta privada de sexología clínica en la Clínica de Marly desde 2013.
Fui presidente de la Asociación Colombiana de Salud Sexual entre 2017 y 2021 y sigo en su junta directiva. Puedes leer mi formación en sexología clínica contada en primera persona, y la lista completa y fechada en trayectoria.
Si quieres, escríbeme y hablamos
Hay dos formas de empezar, y las dos son igual de válidas.
Si ya quieres una cita, escribir por WhatsApp es suficiente. No necesitas contarme el problema por escrito ni usar términos clínicos. Con un hola basta: acordamos fecha y te cuento lo práctico, duración, honorarios y modalidad.
Si todavía no te sientes lista para escribir, lee primero cómo es la primera consulta. Está escrita justamente para eso, para que sepas qué va a pasar antes de decidir nada.
Dar el paso de consultar es, en sí mismo, un acto terapéutico: rompe el aislamiento y desafía la vergüenza.
Escrito por el Dr. Fernando Rosero Mera, médico y sexólogo clínico. Consulta en la Clínica de Marly, Bogotá.
Publicado el 26 de agosto de 2026.
Este contenido es divulgación clínica y no reemplaza una consulta médica ni un diagnóstico individual. Ningún tratamiento farmacológico se inicia ni se suspende sin prescripción y control médico. Consulta el aviso médico, privacidad y tratamiento de datos.
Declaración de vínculos con la industria: entre 2020 y 2024 fui asesor médico externo de la línea de salud femenina del Laboratorio Asofarma Centroamérica y Paraguay, relación ya terminada, y participo en un estudio en curso sobre un derivado de la 5-fosfodiesterasa con la Clínica de Marly, Litaphar y el Centro de investigación clínica de la mujer. El detalle, con fechas y estado, está en vínculos con la industria farmacéutica.




